Cuentos espontaneos

Junio 27, 2008 at 4:01 pm (Escritos personales)

Una vez un tipo dijo la verdad, el otro no le creyó, y se le cagó de la risa. Al rato vino otro más que tampoco le creyó y lo puteó. Luego el pueblo entero lo desacreditó………….

Más tarde el alcalde del pueblo, por decreto dictó una norma donde se declaraban aquellas palabras como incoherentes e inadmitibles, por lo cual se establecía como verdadero al argumento contrario y expulsaron a aquel tipo de la ciudad.
Otra vez, un tipo dijo una falacia terrible, al otro le parecio razonable, al rato vino otro más

que lo escuchó con admiración y lo congratuló, este ultimo contó lo oído al pueblo y el pueblo lo glorificó con bustos, pasacalles y murales.

Entonces el consejo del pueblo estableció una norma donde lo argumentado por este individuo era una verdad inminente y absoluta y se lo terminó nombrando alcalde.

Años más tarde un tipo no dijo absolutamente nada, el otro lo ignoró por completo y siguio con su vida, luego vino otro más que lo miró con total indiferencia, y siguió su camino.

luego el pueblo como nunca lo oyó decir nada, no le dio mayor importancia.

Un día este misterioso señor se presento calladamente a elecciones e inexplicablemente se alsó como alcalde con el 71% de los votos.

 

 

 

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